El cordón umbilical desempeña un papel fundamental en el desarrollo del bebé en el útero. Los vasos sanguíneos situados en el cordón umbilical desempeñan un papel clave a la hora de garantizar el intercambio de, entre otras cosas, nutrientes entre el torrente sanguíneo de la madre y el del bebé. Poco después del nacimiento, el cordón umbilical se secciona y lo que queda es el llamado muñón del cordón umbilical, cuyo cuidado resulta difícil para muchos padres. Un cuidado adecuado del muñón del cordón umbilical no sólo garantizará la rápida cicatrización de la herida, sino que también reducirá el riesgo de infección.
¿Cómo cuidar adecuadamente el muñón?
Hasta hace aproximadamente una década, un procedimiento habitual para el cuidado del muñón consistía en lavarlo con alcohol. También era habitual lubricar el ombligo con solución de genciana, que teñía el muñón de un característico color morado. Hoy en día, según las recomendaciones de la Sociedad Polaca de Neonatología, deben utilizarse desinfectantes para cuidar el muñón - el agente recomendado por la PTN es Octenisept. Los neonatólogos recomiendan que no se utilicen otros agentes aparte de Octenisept, especialmente alcohol y solución de genciana, que pueden causar irritación y provocar una cicatrización prolongada del muñón. El proceso de caída del muñón comienza con el desprendimiento del anillo umbilical cutáneo, que pueden observar los padres al levantar suavemente el muñón hacia arriba. El hueco entre la piel de la barriga y el muñón requiere un cuidado extremadamente cuidadoso: es aquí donde se depositan la suciedad, la piel escamosa y los restos, que pueden provocar infecciones. Tanto las comadronas como los neonatólogos recomiendan rociar las compresas con desinfectante y lavar con él el muñón y la piel. También se recomienda rociar un bastoncillo de algodón con desinfectante y limpiar suavemente la zona entre la piel y el muñón. Es importante recordar que es imprescindible lavarse las manos antes de limpiar el muñón cada vez. También es importante proteger el muñón para que no se moje al bañar al bebé. Tenga en cuenta que el muñón no causa dolor al niño. La superficie del muñón no está inervada, por lo que el acicalamiento no causa dolor innecesario. Antes de que el muñón se caiga y la herida cicatrice, es una buena idea invertir en pañales que tengan bordes especialmente cortados, que no se enganchen en el muñón y no irriten la zona de cicatrización.
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¿Qué debe preocupar a los padres?
Los síntomas preocupantes relacionados con el cuidado y la curación del muñón incluyen :
- La supuración de líquido del muñón,
- La aparición de supuración, ya sea del muñón o de la unión con la piel,
- Mal olor,
- Aparición de pus,
- Enrojecimiento severo de la piel alrededor del muñón,
- Descamación de la piel alrededor del muñón,
- Aparición de sangre.
Ante cualquiera de los síntomas mencionados, es imprescindible consultar a un médico. Una higiene inadecuada del muñón umbilical puede provocar la aparición de una infección, lo que puede suponer un riesgo real para la salud del bebé.