El nombre de prebióticos nos era desconocido hasta hace poco. Hoy en día, se utilizan cada vez con más frecuencia tanto en niños como en adultos. Debemos recordar que no debemos confundirlos con los probióticos.
Un prebiótico es una sustancia que está presente o que es necesario introducir en los alimentos para garantizar el desarrollo de la flora bacteriana correcta que recubre nuestros intestinos. Un prebiótico no contiene microorganismos, sino sólo estimulantes. Éstos son simplemente componentes alimentarios no digeridos (resistentes a las enzimas digestivas) presentes en el tubo digestivo. Pueden ser proteínas, grasas y polisacáridos. Al no haber sido digeridos llegan al lumen del intestino para desarrollar allí sus efectos.