El sistema linfático es una parte clave de nuestro organismo, responsable del transporte de la linfa, la eliminación de toxinas, el apoyo a la inmunidad y el mantenimiento del equilibrio de líquidos. Está formado por vasos linfáticos, ganglios linfáticos, el bazo y el timo, y desempeña un papel importante en la protección contra las infecciones y las enfermedades. Los problemas del sistema linfático, como el linfedema (linfedema), la inflamación crónica o los trastornos del drenaje linfático, pueden causar molestias, hinchazón, fatiga y una mayor susceptibilidad a las infecciones. Entre las causas de estos problemas se encuentran la genética, las lesiones, las infecciones o enfermedades como el cáncer. Aunque a menudo son necesarios el tratamiento médico y la fisioterapia, la dieta desempeña un papel clave en el apoyo al sistema linfático, la mejora del flujo linfático y el alivio de los síntomas. Una dieta sana para las personas con problemas en el sistema linfático aporta nutrientes que reducen la inflamación, favorecen la desintoxicación y refuerzan la inmunidad, ayudando al organismo a afrontar mejor estos retos. En este artículo, hablaremos de qué es una dieta sana para las personas con problemas del sistema linfático, qué alimentos incluir, qué evitar y cómo adaptar un menú a las necesidades individuales. ¡Le invitamos a seguir leyendo!
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