En los niños, la infección por el SRAS-CoV-2 suele ser leve o asintomática, pero en algunos casos puede dar lugar a complicaciones graves. De especial relevancia clínica es el síndrome inflamatorio multisistémico, que puede desarrollarse tras la infección y requiere tratamiento hospitalario intensivo debido al posible riesgo de fallo orgánico. El COVID prolongado, que se manifiesta por fatiga crónica, problemas de concentración y una reducción de la calidad de funcionamiento del niño en la vida diaria, también es un problema descrito cada vez con más frecuencia.
Publicidad:





