"No sé lo que siento" - a veces es sólo una desorientación temporal tras un día difícil. Pero para algunas personas esta frase es algo cotidiano. En un mundo que habla cada vez más alto de las emociones, la salud mental y de estar "en contacto con uno mismo", muchas personas siguen desconectadas. En lugar de emoción, hay tensión en el cuerpo, caos en la cabeza o una extraña sensación de vacío difícil de describir. Esta experiencia tiene un nombre - y una fuente profundamente oculta.





