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¿Cómo hacer la vida más fácil a un enfermo de trastorno de ansiedad?

¿Cómo hacer la vida más fácil a un enfermo de trastorno de ansiedad?

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Miedo

¿Qué son los trastornos de ansiedad? Los trastornos de ansiedad son una expresión de la respuesta del organismo al peligro. La respuesta a estímulos externos e internos, no siempre conscientes, se expresa mediante síntomas de malestar, ansiedad, sentimientos de miedo, aprensión y temor. Éstos pueden dominar la conciencia y manifestarse en el comportamiento y en síntomas vegetativos-somáticos. Más allá de las reacciones normales, pueden interferir gravemente en el bienestar y el comportamiento social del paciente, provocando angustia e incomprensión del entorno.

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Tabla de contenidos:

  1. Prevalencia y causas de los estados de ansiedad
  2. Trastornos de ansiedad en forma de fobias
  3. Intrusiones
  4. Ansiedad generalizada

Prevalencia y causas de los estados de ansiedad

En los adultos, suelen comenzar entre los 20 y los 30 años. Se dan sobre todo en mujeres y no son infrecuentes en niños, especialmente en familias con arreglos desfavorables y conflictivos, y se asocian entonces a temores de pérdida o separación de uno de los progenitores.
El 30% de los pacientes declaran que miembros de su familia, normalmente la madre, han experimentado ansiedad.
Entre las situaciones que pueden desencadenar la aparición de un primer ataque de ansiedad se incluyen:
  • encontrarse con un accidente, una enfermedad o la muerte en el entorno,
  • consumo de drogas (por ejemplo, inyección de antibióticos),
  • abuso de alcohol y café,
  • esfuerzo excesivo, falta de sueño, antecedentes de infección o enfermedad somática.

Trastornos de ansiedad en forma de fobias

El miedo intenso a determinadas situaciones y al contacto con ciertos objetos , y el deseo de evitar tales estímulos, se denomina fobia. En la población general, suelen estar relacionadas con el miedo a las enfermedades, las tormentas, los animales, la oscuridad y las alturas.
Las fobias simples, se tratan muy bien con técnicas conductuales, sobre todo si se tratan en grupo. El tratamiento farmacológico introducido por un médico también puede ser útil.
La familia y las personas cercanas al paciente en el día a día tienen una gran influencia en su bienestar. Restar importancia al problema y evitar hablar de él no es una buena solución. El apoyo emocional, encontrar juntos una salida a una situación estresante y tranquilizar al paciente pueden hacer más llevadera la lucha diaria contra la ansiedad.
Hacer frente a una fobia puede implicar beneficios para el que la padece, por ejemplo en términos de interés y dedicación de tiempo, por lo que cualquier acción debe estar bien pensada, bien planificada y preferiblemente consultada con un psicólogo o psicoterapeuta.

Obsesiones

Una única obsesión, ya sea de pensamiento, verbal o imaginaria, y las acciones que la acompañan describen la neurosis obsesiva.
Las obsesiones pueden estar relacionadas con factores culturales, siendo los más comunes los pensamientos relacionados con la salud, la posibilidad de ensuciarse o infectarse, la agresividad hacia uno mismo y hacia los demás, las cuestiones sexuales y religiosas.
Es importante que los pacientes mantengan una relación terapéutica a largo plazo con su médico, que es una autoridad y una importante fuente de apoyo. El tratamiento farmacológico puede ser especialmente útil en los casos de obsesiones que aparecen en el curso de síndromes depresivos.
El apoyo de la familia debe consistir en llenar el tiempo libre; merece la pena apuntarse a clases de baile o deportes. Es especialmente importante mantener el contacto con los amigos. Un cambio de ambiente también tiene buenos efectos.

Ansiedad generalizada

Puede ser crónica y durar al menos un mes. Se refiere a preocupaciones poco realistas sobre las circunstancias de la vida, a menudo sin especificar explícitamente el objeto de la ansiedad. Quienes padecen ansiedad generalizada se preocupan constantemente, experimentan una tensión y un miedo excesivos.
Mejora con la presencia de seres queridos, que proporcionan una sensación de seguridad y apoyo en situaciones de crisis. Una conversación y un enfoque racional de la situación aportarán alivio y al mismo tiempo serán el primer paso hacia una terapia, en la que también puede participar la familia del paciente. El consejo de un psicoterapeuta facilitará sin duda la comunicación con la persona que sufre ansiedad generalizada y le orientará sobre cómo afrontar un ataque.