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Quemaduras químicas - primeros auxilios y tratamiento

09-12-2019,
doctora. Paulina Raczyńska

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Quemaduras químicas - primeros auxilios y tratamiento

PantherMedia

Ardor de manos

Las quemaduras químicas son las provocadas por el contacto con ácidos, bases o sales de metales pesados. Los accidentes con las sustancias mencionadas suelen producirse en los lugares de trabajo o, con menor frecuencia, en el hogar. Las sustancias químicas corrosivas o sus vapores pueden dañar las vías respiratorias, las mucosas y la piel. En la gran mayoría de los casos, las manos y la cara sufren quemaduras.

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Dependiendo de la composición química de la sustancia corrosiva, el mecanismo del daño tisular variará. Los ácidos provocan la desnaturalización de las proteínas, lo que genera una costra seca. Los álcalis, en cambio, provocan una necrosis difusa, que daña las células por lisis.

En los casos de quemaduras, el primer paso debe ser siempre eliminar el agente causante de la lesión. Mientras que la eliminación de la fuente de calor es sencilla, es difícil determinar si el agente químico sigue dentro de los tejidos, causando más daños. Siempre que prestemos primeros auxilios a una persona herida, debemos velar en primer lugar por nuestra propia seguridad. Es una buena idea ponerse ropa protectora: al menos guantes, una mascarilla o gafas. A continuación, empiece a enjuagar la zona quemada con agua corriente durante unos 20-30 minutos, acordándose de quitar la ropa de la víctima si es posible (no si se ha quedado pegada a la piel). La excepción al aclarado es el óxido de calcio, que se elimina frotándolo sobre la piel y sólo después aclarando. En el pasado, en primeros auxilios se utilizaba la regla de la neutralización para eliminar los ácidos con álcalis y viceversa, pero ya no se practica porque la reacción va acompañada de calor, lo que puede causar más daños en los tejidos.

Durante la operación de rescate, debe recordarse que tanto la ropa de la víctima como los fluidos corporales pueden ser tóxicos. Tampoco debe pasarse por alto la posibilidad de que se produzcan quemaduras en las vías respiratorias a causa de los vapores corrosivos. Tras retirar la ropa y enjuagar a fondo la herida con agua, debe protegerse con un apósito estéril. En las farmacias hay una gran variedad de apósitos listos para usar, que facilitan enormemente la cicatrización de los tejidos. Si las heridas causadas por sustancias corrosivas afectan a un grosor incompleto de la piel, puede utilizarse un tratamiento local y conservador. Cuando pertenecen a quemaduras profundas, su tratamiento se realiza en condiciones de quirófano.

Por lo tanto, es muy importante consultar a un especialista para este tipo de lesiones, que evaluará cuidadosamente la herida y propondrá un tratamiento adecuado.