Antes de que los médicos -especialistas altamente cualificados- procedan a la craneotomía, es esencial informarles de ciertos puntos. También es conveniente que el paciente se prepare adecuadamente para este complejo procedimiento, tanto física como mentalmente.
Procedimiento de craneotomía - Síntomas y curso de la enfermedad
En primer lugar, el paciente debe preparar meticulosamente un historial médico. El médico que le atienda le recomendará sin duda las pruebas diagnósticas (tensión arterial, sangre, etc.) y neurológicas más básicas. Antes de la operación, la paciente no debe comer durante al menos ocho horas; al mismo tiempo, cabe señalar que este tipo de cirugía se realiza con mayor frecuencia por la mañana.
Si la paciente está embarazada o sospecha una posibilidad similar, debe informar al médico. La paciente debe informar de sus alergias, tanto cutáneas (por ejemplo, al látex) como alimentarias, así como de las reacciones a los medicamentos, y no debe omitir ningún medicamento o suplemento a base de plantas. También deberá informar a su médico si padece algún trastorno de la coagulación de la sangre o si toma aspirina o anticoagulantes; es posible que deba dejar de tomarlos antes de la intervención. Si es fumadora, deberá dejar de fumar lo antes posible para que su salud general mejore cuanto antes.
Es muy probable que la noche anterior a la intervención se pida al paciente que se lave la cabeza con un champú antiséptico especial para el cabello. Es igualmente probable que la víspera de la operación se administren al paciente sedantes u otros medicamentos prescritos por el médico, en función de su estado de salud individual. Deberá afeitarse el vello de la zona en la que se realizará la intervención.
Una craneotomía es una operación compleja que conlleva riesgos, como cualquier intervención quirúrgica, pero los beneficios suelen ser casi inapreciables para la salud humana.
Procedimiento de craneotomía - Tratamiento