La parálisis supranuclear progresiva (PSP), o síndrome de Steele-Richardson-Olszewski, es una enfermedad rara. Comienza después de los 40 años (normalmente entre los 50 y los 60 años). Puede parecerse a la enfermedad de Parkinson.
Síntomas y curso de la enfermedad parálisis supranuclear progresiva
Los síntomas de la parálisis internuclear progresiva son:
- movimientos oculares anormales: primero una restricción de la mirada hacia abajo (lo que dificulta la lectura, bajar escaleras), después una alteración del movimiento ocular en todas las direcciones, que lleva a la inmovilización de la mirada
- rigidez de los músculos, principalmente los axiales, que conduce a una postura excesivamente erguida
- retraso motor
- desequilibrio, caídas frecuentes
- apraxia de los párpados (incapacidad para cerrar y abrir los ojos a la orden)
- trastornos del habla (disartria)
- trastornos de la deglución (disfagia)
- vacilación emocional (llanto compulsivo, menos a menudo risa)
- lentitud de pensamiento, apatía, repetición innecesaria de palabras o acciones, palidez
El curso de la enfermedad es rápido y conduce inevitablemente a la inmovilidad.
Cuándo acudir al médico y tratamiento de la parálisis supranuclear progresiva
No existe un tratamiento causal. La levodopa y otros fármacos antiparkinsonianos pueden reducir la rigidez muscular y el enlentecimiento motor (sobre todo en las primeras fases de la enfermedad), pero la mejoría suele ser efímera. Los antidepresivos tricíclicos pueden ser útiles para tratar el llanto y la risa paroxísticos. Los fármacos anticolinérgicos reducen la salivación excesiva. La toxina botulínica se utiliza para tratar la apraxia de los párpados y la distonía de los músculos del cuello y las extremidades.
Tratamiento parálisis supranuclear progresiva
La rehabilitación motriz (especialmente de la marcha) es útil para mantener la forma física general. También se recomiendan ejercicios del habla.