La finalidad de los antibióticos es luchar contra diversos tipos de bacterias. Se utilizan tanto en niños como en adultos. Los antibióticos son capaces de destruir todas las bacterias malas, pero también las bacterias beneficiosas de nuestro organismo. Esto se debe a que son incapaces de reconocer qué bacterias constituyen la microflora natural. La consecuencia de ello es que nuestro cuerpo se ve privado de su protección natural, lo que propicia la entrada de microorganismos nocivos. Los más comunes son diversos tipos de hongos.
La toma de antibióticos, no necesariamente durante un largo periodo de tiempo (también puede ser puntual) puede provocar muchos efectos secundarios desagradables. Por ello, si tras tomar la primera dosis de un fármaco aparecen síntomas adversos como erupción cutánea, diarrea intensa, dolor abdominal, hinchazón en la boca, aftas o picor, debemos acudir al médico. Será necesario un cambio de antibiótico. Por supuesto, no podemos estar seguros de que el nuevo medicamento no vaya a provocar nuevos efectos secundarios. ¿Cuáles son los efectos secundarios más comunes de la toma de antibióticos? ¿Cómo puedo protegerme de los efectos secundarios de tomar antibióticos?
Antibióticos - Síntomas y curso de la enfermedad
Entre los efectos secundarios más mencionados de la toma de antibióticos se encuentran: - Micosis vaginal en las mujeres, que se produce como consecuencia de que el antibiótico destruye los bacilos del ácido láctico. Para evitarlo, deben tomarse probióticos durante la terapia antibiótica y cuidar especialmente la higiene íntima. - La candidiasis bucal es más frecuente en los niños y afecta a la cavidad oral. Alergias, que pueden aparecer después de tomar cualquier medicamento. Si nota erupciones, picor en la piel del cuerpo, mareos, náuseas o vómitos, póngase en contacto con su médico - shock afiláctico, que puede ser mortal - problemas hepáticos.
Ningún antibiótico tiene un efecto indiferente en nuestro organismo. Nuestro sistema digestivo es el que más sufre, por lo que siempre debemos tomar un probiótico durante la terapia antibiótica. Recuerde tomar siempre el antibiótico según las indicaciones del médico.