Recientes estudios científicos y observaciones de dermatólogos y cosmetólogos demuestran que el uso inadecuado de diversos tipos de cosméticos puede ser peligroso para nuestra salud.
Sólo un pequeño número de personas lee cómo deben utilizarse las cremas, exfoliantes, lociones, mascarillas, barnices o bases que compran. Tampoco sabemos con qué frecuencia utilizarlos y, lo que es más importante, no nos damos cuenta de que la mayoría de ellos sólo pueden utilizarse de forma superficial. Esto se debe a que los productos cosméticos, a diferencia de los medicinales, se consideran productos seguros. Sin embargo, no siempre es así. Por ello, merece la pena prestar atención a la finalidad de los cosméticos en cuestión, la frecuencia con la que se utilizan y su composición. En caso de que aparezcan síntomas molestos, como picor, quemazón, erupción o hinchazón, deben suspenderse inmediatamente y consultar a un especialista.