Numerosos estudios han demostrado que el coste de una posible vacunación anual contra el rotavirus de toda la población infantil es significativamente inferior a los costes posteriores de hospitalización por diarrea por rotavirus.
Prácticamente no se producen muertes por diarrea por rotavirus en los países europeos. Las complicaciones graves de esta infección también son poco frecuentes. A pesar de ello, la diarrea por rotavirus es un grave problema sanitario debido a su aparición masiva y a los elevados costes que suponen para el sistema sanitario las hospitalizaciones de niños. El principal argumento a favor de la vacunación masiva contra el rotavirus en los países desarrollados es, por tanto, económico.
Numerosos estudios han demostrado que el coste de una posible vacunación anual contra el rotavirus de toda la población infantil es muy inferior a los costes posteriores de hospitalización debidos a la diarrea por rotavirus. La magnitud de este fenómeno puede comprenderse gracias a un artículo publicado en junio de 2010 en la revista Journal of Infectious Disease, en el que se analizaba el impacto del inicio de la vacunación masiva contra el rotavirus en el número de hospitalizaciones de niños en EE UU. Antes de la era de la vacunación contra el rotavirus, el número de niños menores de 5 años que requerían hospitalización por diarrea aguda se había mantenido estable durante muchos años en torno a 100 hospitalizaciones por cada 10.000 niños al año.
Tras el desarrollo de la vacuna y la introducción de la recomendación oficial de vacunación contra el rotavirus (que se produjo en 2006), esta tasa disminuyó significativamente a 85 en 2007 y después a 55,5 en 2008 (es decir, en torno a un 45% en 2 años). Por supuesto, hay que señalar que en la realidad de nuestro país, en el que la totalidad del coste de cualquier vacunación contra el rotavirus se repercute a los padres del niño (ausencia de reembolso por parte del presupuesto del Estado), es difícil esperar que estas vacunaciones se masifiquen y nos aporten un ahorro real para el sistema sanitario.