Uno de los fármacos más utilizados por los pacientes para aliviar el dolor y la fiebre son los antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Estos agentes están disponibles sin receta médica, pero esto no significa que su consumo sea completamente seguro. Destacan una serie de efectos secundarios de estos fármacos, y cada vez salen a la luz noticias de otros nuevos: informes científicos recientes sugieren que el uso de IANEs puede provocar deficiencias auditivas.
Los agentes pertenecientes al grupo de los antiinflamatorios no esteroideos (IANEs), como el ácido acetilsalicílico o el ibuprofeno, son fáciles de conseguir - los pacientes pueden adquirirlos sin receta tanto en farmacias como en tiendas. Sin embargo, el uso de IANEs no está exento de riesgos - se sabe que estos fármacos aumentan el riesgo de úlceras de estómago y trastornos renales, entre otros, o que provocan retención de líquidos en el organismo. Tomar estos fármacos en exceso está definitivamente desaconsejado - otro riesgo, esta vez relativo a la audición, se argumenta en informes recientes de The American Journal of Epidemiology.
Riesgo de discapacidad auditiva y uso de IANEs
El estudio descrito sobre el efecto de NeoZ en la aud ición se llevó a cabo durante un periodo de seis años, con un grupo de estudio de algo menos de 60.000 pacientes femeninas. El grupo de estudio estaba formado por algo menos de 60.000 pacientes. En él se descubrió que las pacientes que utilizaban IANEs con regularidad durante seis o más años (en comparación con las mujeres que utilizaban IANEs 1-2 veces a la semana durante menos de un año) tenían un riesgo un 10 % mayor de sufrir una discapacidad auditiva. En teoría, el riesgo puede parecer bastante bajo, pero dado que resulta que las pacientes utilizan IANEs por su cuenta con demasiada frecuencia, los efectos negativos de dicha terapia -teniendo en cuenta la salud general de la sociedad en su conjunto- pueden ser de un grado realmente significativo.
Los propios autores de la publicación subrayan que la investigación que presentan no pretende disuadir a los pacientes de utilizar las IANEs. Más bien, el objetivo de la publicación es que los pacientes sean conscientes de los riesgos potenciales y simplemente utilicen estos fármacos con más prudencia.