En el campo de la odontología, el aspecto de las obturaciones cavitarias y la implantología merece atención, debido a las cambiantes demandas de tratamiento dental. Se estima que cada vez hay menos demanda de tratamientos con restauraciones removibles en favor de restauraciones locales o en un solo diente. Esto plantea a la odontología el reto de encontrar nuevas soluciones para los biomateriales de tratamiento y mejorar su biocompatibilidad.
El campo de los biomateriales ha brindado muchas nuevas oportunidades, especialmente en el siglo pasado, después de 1950, cuando se descubrieron nuevos métodos de preparación de cavidades, por ejemplo, la preparación a alta velocidad con fresas de carburo o materiales compuestos. La evaluación de dichos materiales se amplió para incluir un aspecto muy importante, a saber, la observación de su interacción con los tejidos orales. En 1971, el Consejo de Materiales y Aparatos Dentales definió las normas para la evaluación biológica de los materiales dentales utilizados en el tratamiento de cavidades.
En 1996, el Departamento Nacional de Salud y Nutrición publicó un informe en el que se llegaba a la conclusión de que, en retrospectiva, las personas de 20 años no requerirán intervenciones restauradoras removibles con tanta frecuencia como entonces, sino que el panorama cambiará hacia la dentición parcial o las restauraciones de un solo diente, lo que puede ocurrir con mucha más frecuencia. Partiendo de este supuesto, no pueden pasarse por alto las medidas preventivas en el marco de la higiene bucodental y la concienciación pública sobre las causas y los métodos de prevención de las enfermedades dentales. De ahí que el futuro proyectado de la odontología, deba centrarse en medidas para combatir la caries dental en respuesta a la mayor necesidad de restauración de dientes con caries de corona o raíz.
Como era de esperar, se está produciendo una progresión en la búsqueda de biomateriales restauradores, con especial atención al aspecto estético, en relación no sólo con los dientes anteriores, sino también con los posteriores. En el proceso de adquisición de nuevas soluciones, tampoco se ha pasado por alto la adhesión o fijación de los biomateriales al diente sometido a restauración. La necesidad de restauraciones unitarias es también el motivo de la búsqueda de nuevas y mejores soluciones para los implantes dentales y materiales para mantener sus superficies en perfecto estado. Un elemento muy importante en este proceso es la osteointegración, es decir, la integración del implante dental en el hueso del paciente.
Un aspecto adicional relacionado con la búsqueda de soluciones mejoradas en el campo de los biomateriales es el desarrollo de ensayos in vitro, resultado directo de la necesidad de una conexión más profunda entre la ingeniería de biomateriales y la biología. Cada vez resulta más esencial e indispensable maximizar la biocompatibilidad de los componentes de los implantes con el material tisular de los pacientes. Por lo tanto, es necesario emprender investigaciones en el campo de la regeneración tisular y la caracterización de la superficie de los materiales que se utilizarán en el tratamiento de defectos dentales o en el campo de los implantes dentales. Es inevitable, por tanto, buscar nuevos puntos en común a partir de los diversos campos de la ciencia y la tecnología médicas. [1]