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Dolores de crecimiento en los niños, o cuando el dolor está relacionado con el crecimiento

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Dolores de crecimiento en los niños, o cuando el dolor está relacionado con el crecimiento

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Adolescente

En los niños, cualquier tipo de dolor suele preocupar a sus padres, pero hay ciertos tipos de dolor que, en principio, no deberían ser motivo de preocupación. Hablamos de los dolores de crecimiento en los niños: ¿cómo reconocerlos y a qué se deben realmente los dolores de crecimiento? ¿Cómo puede ayudar a un niño que experimenta un problema de este tipo?

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Según las estadísticas,los dolores de crecimiento pueden afectar hasta al 40% de todos los niños. A veces pueden ser muy angustiosos, pero la buena noticia es que no suelen tener consecuencias graves. Es típico que se produzcan en determinados momentos del día: los dolores de crecimiento suelen aparecer por la noche y a última hora de la tarde; además, es característico que también puedan aparecer tras un esfuerzo físico intenso.

Los dolores de crecimiento varían en su naturaleza, y los niños suelen describir su sensación como un dolor profundo, punzante o punzante. Las pantorrillas, los muslos y las espinillas son la localización típica del dolor, pero los dolores de crecimiento también pueden afectar a otras zonas del cuerpo, como los hombros.

Pero, ¿de dónde proceden los dolores de crecimiento? Algunos científicos afirman que los responsables son los procesos de crecimiento intensivo, mientras que otros creen que los dolores de crecimiento pueden estar relacionados con la deficiencia de vitamina D en el organismo. Otros sospechan que el problema puede deberse a un umbral de dolor reducido en los pacientes más jóvenes.

Si un niño se queja con frecuencia de dolor, es importante que acuda al médico: hay que descartar otras causas del problema, posiblemente más graves. Una vez que el médico haya establecido que el problema puede deberse a dolores de crecimiento, los padres pueden intentar ayudar a su hijo con masajes, compresas calientes o ejercicios de estiramiento.