Publicidad:

Cáncer colorrectal y vitamina D

Puedes leer este texto en 2 min.

Cáncer colorrectal y vitamina D

PantherMedia

Vitamina D

El cáncer colorrectal -debido a que es uno de los cánceres más comunes- ha atraído el interés de muchos científicos. Constantemente se intenta mejorar los métodos de diagnóstico, así como los regímenes de tratamiento de esta enfermedad. Recientemente, estudiosos del Centro de Tratamiento del Cáncer Gastrointestinal Dana-Farber de Boston analizaron qué efecto podría tener la administración de vitamina D en el estado de los pacientes con cáncer colorrectal. Las conclusiones que obtuvieron pueden considerarse ciertamente interesantes.

Publicidad:

El cáncercolorrectal figura entre los cánceres más frecuentes en el ser humano: en las mujeres es el segundo más frecuente, mientras que en los hombres es el tercero. Según los datos del Registro Nacional del Cáncer de 2013, sólo en Polonia se registraron en ese momento más de 17.000 casos de esta entidad. Es esta elevada incidencia del cáncer colorrectal la responsable de que cada vez más científicos trabajen en el desarrollo de tratamientos para la enfermedad. Recientemente, especialistas de Estados Unidos trabajaron en ello: los investigadores estudiaron la relación entre la vitamina D y el cáncer colorrectal.

En el estudio participaron 139 pacientes diagnosticados de cáncer colorrectal, en los que ya había lesiones metastásicas en el momento del diagnóstico. Se dividieron en dos grupos: los del primero recibieron dosis elevadas de vitamina D (8.000 UI durante 14 días, seguidas de 4.000 UI), mientras que los pacientes del segundo grupo recibieron dosis mucho más bajas de este agente (400 UI/día). Además de los suplementos de vitamina D, los pacientes con cáncer colorrectal fueron tratados con quimioterapia.

En la siguiente fase del trabajo, los investigadores evaluaron la progresión de la enfermedad en los distintos grupos. Resultó que los sujetos que recibieron dosis elevadas de vitamina D vieron detenida la progresión de la enfermedad durante 13 meses. En cambio, en los pacientes que recibieron dosis más bajas de esta sustancia, la progresión de la enfermedad se detuvo durante 11 meses.

Por supuesto, actualmente es imposible afirmar que la vitamina D fuera la responsable de las diferencias descritas; después de todo, los pacientes también recibieron quimioterapia además de la suplementación con esta sustancia. Los autores del estudio también señalaron que los pacientes no deben tomar dosis tan altas de vitamina D por su cuenta, sin que se lo aconseje su médico. No obstante, parece que la vitamina D y su suplementación pueden tener realmente un efecto beneficioso en el tratamiento del cáncer colorrectal - pero aún se necesitan estudios adecuados antes de que este remedio pueda utilizarse posiblemente en pacientes que padecen esta enfermedad.