El dolor torácico en un niño causado por una enfermedad cardiaca grave representa aproximadamente el 4% de todos los casos notificados y puede ser consecuencia de una cardiopatía congénita, una miocardiopatía, una enfermedad coronaria congénita o adquirida, el consumo de cocaína, una inflamación del miocardio, una pericarditis y arritmias cardiacas. Sin embargo, las causas más comunes de dolor torácico en niños son de origen no cardíaco e incluyen la inflamación del cartílago costal, traumatismos en la pared torácica o sobreentrenamiento de los músculos, enfermedades respiratorias, especialmente las que provocan tos intensa.
Síntomas y curso de la enfermedad dolor torácico de origen cardíaco
El dolor de origen cardiaco aparece de repente, durante el esfuerzo, interfiere con la actividad diaria y el sueño, y puede ir acompañado de mareos, desmayos, disnea o arritmias cardiacas. La naturaleza del dolor, su intensidad, duración, frecuencia, localización y dirección de irradiación son importantes. El dolor anginoso típico se localiza en la región precardíaca o subcostal, se irradia al cuello, la mandíbula, el hombro, la espalda o el abdomen, se desencadena con el esfuerzo o la emoción, es no agudo, sordo, compresivo.
Cuándo acudir al médico y tratamiento del dolor torácico de origen cardíaco
Todo niño con dolor torácico debe ser examinado por un médico. A veces es necesario realizar pruebas complementarias.
Los niños deben ser remitidos a un cardiólogo:
- con los síntomas mencionados,
- con cardiopatías ya diagnosticadas y síndromes genéticamente determinados con alteraciones cardiovasculares,
- con resultados anormales en las pruebas de ECG o rayos X,
- con antecedentes de muerte súbita en la familia,
- con dolor crónico y recurrente, que cause gran ansiedad al niño y a los padres.
Tratamiento dolor torácico de origen cardíaco
El tratamiento depende de la causa identificada del dolor y requiere un tratamiento especializado, farmacológico o quirúrgico.