La administración de vacunas de ARNm COVID-19 a mujeres embarazadas durante la pandemia fue eficaz para proteger la vida y la salud de las madres y de sus hijos aún no nacidos. Sin embargo, al expirar la amenaza, muchas mujeres empezaron a preguntarse si la vacunación podría haber aumentado el riesgo de autismo en sus hijos. Averigüemos qué dicen las últimas investigaciones al respecto.





